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jueves, 20 de abril de 2017

ARQUETIPOS, MITOS Y SIMBOLOS. 2º parte.

Freud pensaba que; “el hombre, lejos de ser un individuo guiado por la razón y el orden, estaba sujeto a la fuerza de los instintos y emociones desordenadas, a menudo ajenas a su control”. Conscientemente las personas guardan recuerdos no deseados, reprimiéndolos, e ignorando así la raíz de sus neurosis y conflictos. Su teoría del psicoanálisis se veía, de este modo, muy refrendada, ya que ayudaba a sacar a la luz del consciente esos contenidos oscuros de la psique. Pero no iba mas allá, para él cualquier otra consideración de esos contenidos no se contemplaba, negando entonces lo que en psicología se llama “la identidad psíquica y mística” del hombre, quedándose tan solo con el mundo de la forma.
Para Freud, la necesidad de crear símbolos desde tiempos remotos y que estos símbolos aparecieran insistentemente en los sueños de los hombres, no son mas que unos “remanentes arcaicos” que no merecían consideración de estudio en la terapia. He ahí la gran diferencia entre la creencia de Freud y la de Jung, puesto que para este último, el hombre crea los símbolos y los usa como asociaciones históricas que le dan explicación de su trascendencia como ser humano. Su aparición en los sueños es de una riqueza tal que no podemos permitirnos el lujo de prescindir de su interpretación.
La parte instintiva del hombre nace ligada a los espíritus de la mitología, cuyo inicio se pierde en la memoria de los tiempos. Nadie sabe de donde, ni como se formaron los mitos, y eso desconcierta a muchos pensadores racionalistas, por la fuerza que tienen a la hora de expresarse en la vida de los hombres.

Cuando soñamos que volamos ¿no estamos acaso imitando el vuelo de Icaro y Dédalo, ascendiendo hacia la luz del sol?. Jung nos dice que las imágenes primordiales, los arquetipos, los mitos, no son representaciones originadas en nuestra conciencia, cuando surgen en nuestra psique las estamos compartiendo con el resto de la humanidad, al igual que los instintos primarios, son modelos del pensamiento colectivo heredados e innatos a toda la especie humana, a los cuales podemos acudir siempre que los necesitemos expresar.
Cuando en nuestros sueños se nos aparece la imagen de Jesucristo nos conmovemos, si somos creyentes cristianos, y aún no siéndolo hay algo en nosotros de veneración ante una imagen de esa envergadura, ¿por qué?, ¿qué es lo que se mueve en nuestro mas profundo mundo inconsciente ante la posibilidad de un”contacto” divino con la figura de Jesus?. He conocido a muchas personas que me han contado un sueño parecido y la mayoría de ellas aseguraban que no se trataba de un sueño!, sentían la representación simbólica como un acto verídico, incuestionable y de vital importancia para sus vidas. Si para ellos era cierto, ¿quién era yo para argumentar lo contrario?. Por que mas allá de la realidad o no de la cuestión lo que importa es la conmoción que el símbolo del mito de Jesus provoca en la psique de las personas, las cuales hallan en la visión divina a su propio sagrado ser interno, y , sin dudas, esa experiencia es la que estaba reclamando tener.
No solo relacionarse con el Ser interno es conmovedor para el ser humano, también lo es poder comunicarse con la Naturaleza entera y sus múltiples símbolos. Los antiguos pueblos indígenas no se concebían separados de ella, de su totalidad. Los fenómenos naturales se explicaban formando parte de la vida cotidiana de los hombres, nada era ajeno a nada, lo exterior era similar a lo interior y en esa comunión natural de los actos físicos representaban la unidad con el cosmos. El hombre moderno necesita reencontrarse con ello, con la cosmovisión sagrada de la vida, recuperar los mitos para que nos expliquen muchas cosas desde la visión mística de la Creación, necesitamos volver a creer en los dioses de nuestros ancestros y no dejarnos hipnotizar por unos falsos ídolos de oro que tienen los pies de barro.




viernes, 29 de julio de 2016

LOS SUEÑOS Y LA CREACIÓN LITERARIA, TEXTO DE MARÍA ZAMBRANO

María Zambrano nos regala este precioso texto acerca de los sueños y la relación con el ser y el alma de los hombres. Filósofa y escritora, comprometida con los tiempos convulsos que le tocó vivir, eternamente errante en un exilio doloroso que, finalmente, le devolvió a su patria donde recogió premios y honores, María es un ejemplo a imitar, una luz que no ha de apagarse, mas allá de reconocimientos, mas allá de políticas y guerras y viajes..., solo cuenta la palabra que puede acercarse a descifrar el sueño, única verdad del ser humano. Espero que os guste;

Vienen los sueños del despertar; son ya un despertar, y así no fuese, la vigilia no podría acogerlos. Lo que es extensamente válido para aquellos sueños que necesitan y que portan en sí como un germen la palabra poética, que les confiere su legitimidad; que los salva.

La conciencia, en cambio, no puede acoger sino como simple hecho los sueños puramente psicofisiológicos.

De otra parte, los sueños creadores, cuya especie procuramos ir delimitando, arrastran un "ser así", un conflicto sin aparente salida, una "aporía". Encierran al sujeto dentro de un círculo mágico, como hace la totalidad de la vida. Y así, el sujeto visitado por ellos se encuentra en modo análogo a como se encuentra frente a la totalidad de su vida, como si la vida, ella, fuera un círculo mágico a trascender, a trascender viviendo.

Ante la totalidad, en sueños simbólicamente, en la vigilia en virtud de ciertos "suspensos" más que en el vivir intervienen, el ser humano se siente y aun se ve, como ante una montaña inaccesible, o como ante un desierto sin límites, o ante una extensión inerte. Imágenes que revelan al sujeto una situación
similar en que el vivir se ha escindido; queda de un lado el sujeto a solas, y del otro, la totalidad de la vida como algo a recorrer, o a escalar imposiblemente. Y ello, ni el ser a quien esto ocurre se mantiene conservando su entereza en pie frente a la totalidad de la vida.

A la imagen de la montaña que se presenta en esta situación corresponde, sin duda, la pirámide en la que conciencia la trasforma, racionalizándola. Y al entrar en razón esta imagen de los sueños, adquiere entonces la plenitud de su carácter simbólico.

Pues que el símbolo es ya razón. Sólo cuando una imagen cargada de significado ent
re en la razón adquiere la plenitud de su carácter simbólico. Porque solamente entonces su significación está plenamente aceptada por la conciencia y se ha extendido a todas las regiones del alma. Cuando no es así es sólo fetiche, figura mágica que se resiste a entrar en razón o que se queda a las puertas de una razón que la rechaza. No puede ser descifrada; vaga amenazadora.

Descifrar una imagen onírica, una historia soñada, no puede ser por tanto analizarla. Pues que analizarla es someterla a la conciencia despierta que se defiende de ella; enfrentar dos mundos separados de antemano. Descifrarla, por el contrario, es conducirla a la claridad de la conciencia y de la razón, acompañándola desde el sombrío lugar, desde el infierno atemporal donde yace. Lo que sólo puede suceder si la claridad proviene de una razón que la acepta porque tiene lugar para albergarla: razón amplia y total, razón poética que es, al par, metafísica y religiosa.

Es cierto que en la civilización moderna, posracionalista, la conciencia del hombre "normal" ha perdido contacto con el resto de su ser. Su alma y su cuerpo se le presentan extraños como "fenómenos". Desde esta asediada conciencia y en virtud de creencias que no es el momento de examinar, piensa que el análisis sea el único método o el método entre todos para entenderse con su propio ser. Y dentro de él con esa oscura zona de los sueños que son el alba de la conciencia.

Sin embargo se ha descubierto, como es sabido, que el contenido mítico de las religiones es la manifestación misma de la vida del alma, especie de procesión de los sueños objetivados en que el ser humano se revela a sí mismo y busca al par su lugar en el universo.

Mas esta búsqueda del hombre de su lugar en el universo es un pasar por sus diversas zonas, un transitar en el sentido de haber de traspasar, unos tras otro
s, diversos umbrales, lo que sólo es posible transformándose; transformándose desde el centro de su ser.

Desprendidos ya de las religiones, con existencia autónoma, aparecen los grandes géneros de la creación por la palabra que vienen a ser como pasos de esta procesión de los sueños, actualización de este irreprimible trascender del ser humano.

Los sueños tienden a realizarse, es cosa sabida. Puede hacerlo de dos maneras; es decir, pasando del umbral del sueño a la vigilia sin sufrir transformación alguna, ocupando as
í violentamente el tiempo con su atemporalidad. Son las obsesiones que atormentan y que a veces un día se realizan: delito, crimen a menudo, violencia siempre, y no sólo en la vida individual sino en la historia. El otro modo en que los sureños pasan el umbral que los separa de la vigilia -de la realidad- es realizarse transformándose, "desentrañándose". Descentrañándose, pues que al fin y en principio todo sueño es una entraña, un "quantum" de los infernos del alma, que cuando se realizan poeticamente entran en el reino de la libertad y del tiempo, el reino donde, sin violencia, el ser humano se reconoce a sí mismo y se rescata, dejando, al transformarse, la oscuridad de las entrañas y conservando su secreto sentido en la claridad.

Se trataría, pues, al pretender conocer un sueño tomando las cosas elementalmente, no de analizarlo sino de contarlo simplemente, mas ¿cómo es esto posible? Puede ocurrir que alguien cuente, sin más, el haber sido rey por haberse casado con su madre y matado a su padre; puede ocurrir que alguien cuente el haber soñado ser rey de una ciudad apestada sin más, y el haber despertado cuando iba a saber el porqué y el remedio. O más apegado aún a las entrañas infernales, el haber matado al padre y encontrarse ya casado con la madre. O sólo esto último. Ya el contrario tendría una virtud liberadora, ya eso no se podría hacer ni en sueños. O quizás, sólo al soñarlo de nuevo en otra forma alcanzaría el exorcismo. Que exorcismo sería solamente el simple cuento.

sábado, 27 de febrero de 2016

EL CEREBRO Y LOS SUEÑOS

Dormimos para poder vivir, aproximadamente 1/3 de nuestra vida, en una vida de unos 80 años son un promedio de 25 años durmiendo, y de ellos alrededor de unos seis años la pasamos soñando, de modo que es lógico pensar que todo ese tiempo no está tirado a la basura, hoy en día la ciencia avala mediante pruebas y estudios del sueño que no es un tiempo perdido, cosa que nuestros más remotos antepasados ya conocían.

Durante el sueño ligero, al comienzo del ciclo del sueño nocturno, la corteza cerebral está relativamente inactiva. Ciertos transmisores como la acetilcolina o las aminas ( dopamina, noradrenalina) disminuyen. La acetilcolina es un neurotransmisor de las neuronas motoras, de las fibras parasimpáticas, y es por tanto la responsable de la estimulación muscular. Pero también es esencial para almacenar y recuperar recuerdos. Por otro lado, la melatonina es un somnífero natural, creado por nuestro propio organismo, que cuando tenemos hábitos regulares de descanso nocturno se activa conforme esos hábitos, y es cuando comenzamos a sentir que tenemos deseos de ir a descansar. El neurotransmisor del Sistema Nervioso Central necesario para elaborar la proteina de la melatonina es la Serotonina, sustancia que se relaciona con la conciencia humana. Según los estudios científicos, la melatonina es fabricada en la glándula pineal, en el centro del cerebro, desde donde se segrega en altas dosis desde el anochecer hasta el amanecer.
Así mismo, la Seratonina es la encargada de fijar nuestros recuerdos y aprendizajes durante las horas de sueño.
Durante ese tiempo, nuestro cerebro regula su actividad enlenteciendo algunas partes y dando actividad a otras. Se podría decir que tenemos dos cerebros, uno es diurno, preparado para afrontar las contingencias del día, y otro es nocturno, imaginativo e intuitivo. Tanto si imaginamos como si soñamos durante el dormir, en nuestro cerebro se activan las mismas áreas. Creemos aquello que imaginamos, la realidad la forman nuestras creencias haciéndonos ver en nuestro cerebro una representación del mundo exterior, y, así mismo, durante el sueño, vemos una representación de nuestro mundo interno.
Las personas ciegas de nacimiento no sueñan con imágenes, puesto que carecen de ese referente visual, pero imaginan otros estímulos y sensaciones de sí mismos y del entorno, y pueden de esa forma también soñar contenidos elaborados en sus recreaciones oníricas.

Durante una noche entera de descanso en el sueño, se fijan las memorias en el cerebro, y se consolidan aprendizajes del aparato motor del cuerpo, este es uno de los motivos por los que los bebés pasan tanto tiempo durmiendo, pues cada cosa que hacen es nueva para ellos. Los niños tienen sueños "primarios", no muy elaborados porque necesitan aprender a aceptar las cosas que les suceden.
También reparamos nuestro aparato psíquico, sobretodo durante las primeras fases del ciclo del sueño, porque las dedicamos a evaluar los contenidos del día repasando mentalmente todo aquello que nos ha afectado durante el día o los días anteriores, pero que no ha tenido una gran importancia para nosotros. A medida que ampliamos los ciclos del sueño, éstos se vuelven más ricos en contenidos, mas elaborados, hasta llegar a la fase paradójica o fase REM ( rapid eyes moviment), donde el sueño se desborda en imágenes y sensaciones de todo tipo. Precisamente una de las características de las ensoñaciones es que tienen un componente emocional muy acentuado, durante los sueños sentimos miedo, ansiedad, felicidad, angustia, etc...Según cierta teoría que procede del psicoanálisis de Freud, esto serviría para que el cerebro procesara los conflictos emocionales de la persona.

Algunas clases de sueños;
sueños primarios; tienen que ver con las funciones orgánicas básicas. Los niños cuando son muy pequeños suelen tener la mayoría de sueños así.
sueños terapéuticos; donde elaboramos una historia que tiene que ver con algún tipo de autosanación.
sueños de resolución de problemas; es el clásico"lo consultaré con la almohada"
Sueños densos, pesadillas; casi siempre nos advierten de la existencia de un conflicto o trauma escondido en nuestro subconsciente y que pide ser resuelto.
sueños iniciáticos; donde la persona percibe que se le otorga un permiso o don especial, algo espiritualmente muy valioso para el soñador y que tiene que ver con su evolución.

sábado, 23 de enero de 2016

ANÁLISIS DE DOS SUEÑOS CONSECUTIVOS

Beatríz tiene una rica vida onírica, sueña a menudo y recuerda la mayoría de sus sueños, quizás porque se ha trabajado en este terreno nocturno y ha preparado su consciencia porque tal y como ella dice; " lo que está claro es que desde el inconsciente recibo mensajes muy directos que no puedo ni debo ignorar y cómo soy consciente del poder de los sueños, no puedo mirar para otro lado".
Aquí transcribo, con el permiso de ella y nombre cambiado, dos de sus mas recientes sueños y el consiguiente análisis que de ellos he efectuado:

Sueño primero;
 Antes de explicarlo te diré que llevaba un par de semanas con sueños muy significativos. Soñaba sobretodo con coches y medios de transporte diferentes en los que yo conducía pero o tenía algún accidente o no encontraba el coche y cosas así.
También soñaba con agua pero no aguas tranquilas, al contrario aguas turbulentas y que arrasaban
Bueno, ahí va el sueño de la otra noche:
Voy caminando con alguien y busco las llaves del coche. Me doy cuenta de que las he perdido y le digo que tenemos que volver atrás para buscarlas.
Empezamos a hacer el camino a la inversa (volver atrás) y nos encontramos con una mujer que me dice que ha encontrado mis llaves.
Me las da y le doy las gracias.
Ahora estamos en una especie de restaurante y en la cocina está esa mujer.
Yo le digo a mi acompañante: "mira está ahí" y mi acompañante me dice: "claro, ella se dedica a eso". Con "eso" se refiere a que se dedica a encontrar cosas que la gente pierde.
Análisis;
 en los sueños los vehículos que nos transportan son un símbolismo de nuestro viaje por la vida, en tu caso y por los sueños previos, se conoce que estás atravesando una etapa del viaje algo insegura, te sientes "amenazada" por extrañas circunstancias, por eso los accidentes o las pérdidas.
 también el ver aguas turbulentas es un síntoma de que tu mundo afectivo, es decir, tus relaciones personales, no están tranquilas, revisa si hay por ahí algún tema que hablar con alguien, algún enfado escondido, algún malentendido...
 en cuanto al sueño que relatas si es ciertamente significativo, perder las llaves de tu coche es como perder la capacidad de seguir viviendo tu vida, ya que sin vehículo no vas a poder seguir tu viaje. Fíjate que no pierdes el coche, sino lo que te permite acceder a él. Es decir, tienes tu medio de transporte, tus herramientas, tus dones, pero las llaves que abren esas puertas no están. Para recuperarlas sabes que debes de retroceder, ¿te sientes algo insegura en esta nueva etapa del viaje?, la mujer que aparece con tus llaves, la que "está para encontrarlo todo", es un aspecto de ti misma que te cuida. No es casual que la vuelvas a encontrar en la cocina de un restaurante, ya que es tu aspecto femenino, el arquetipo de la madre que te alimenta, el restaurante no es lo que parece, es otro símbolo de "comida espiritual", donde repones tu energía.

A veces, cuando perdermos algo en los sueños, es un síntoma de que en nuestra psique profunda no nos sentimos merecedores de tenerlo.
en definitiva es un sueño que habla de desvalorización, de inseguridad y necesidad de aumentar tu energía vital, además de aconsejarte que quizás repasar algo del pasado inmediato puede ayudarte a caminar hacia tu futuro con plenos poderes personales.


Sueño segundo;
 Voy en coche (como no...) y de pronto veo que me viene de frente un camión por una zona donde normalmente hay dos carriles.

Paso pero veo que detrás vienen más coches y decido hacerme a una lado y para en la cuneta
Rápidamente veo que vienen unos mossos y hacen ir para atrás a todos los coches
Vienen los mossos hacia mi y yo pregunto qué pasa y me dicen que es por el agua...
 Pregunto si puedo ir yo también para atrás y una mosso chica me dice que no, que vaya con ella

Nos metemos por una especie de mercadillo y de pronto voy con mi hija por ahí y nos perdemos
Entramos a un bloque de casas sucio y que yo veo "oscuro" no por falta de luz si no porque me parece que allí hay gente mala
Vienen un hombre y un chico con muy mala pinta y me dicen que me vaya corriendo no vaya a ser que "Ella" se entere que de estoy ahí
Salgo corriendo con mi hija y vamos hasta una puerta, ellos me abren un batiente de la puerta pero para poder salir yo tengo que acabar de abrirla.
Análisis;
 Este sueño tiene dos partes. La primera parte habla de necesidad de poner orden en la dirección de tu vida, intuyes un peligro que te supera, de ahí el camión que invade tu carril, y para eso traes a tu sueño a la policía, que hace volver para "atrás" (se repite esta acción vista ya en el sueño anterior), a todos los coches, mientras tu, prudente, esperas en la cuneta. De nuevo el agua aparece en un sueño y también es un freno en tu viaje, el agua podría ser un símbolo del mundo emocional, pero como no tenemos mas pistas, lo dejamos así.
 Perderse en un mercadillo es una forma "fácil" de escapar de la propia vida, por el bullicio y el amontonamiento de gente y de paradas. Es como querer desaparecer del escenario sin tener que dar explicaciones a nadie.

En la 2ª parte del sueño traes dos personajes masculinos que son lo que el doctor Jung llamó el "ánimus", es decir, aquella parte masculina que vive en ti, y que en esta ocasión te "salvan" de "Ella" a ti y a tu niña.
 En esta escena del sueño temes encontrarte con tu sombre, la "sombra" es Ella, y Ella eres tu, tus zonas oscuras, sucias y ocultas de las cuales quieres huir porque temes enfrentarlas. Los pisos sucios son esas cosas que guardas en tu psique y de las cuales no te sientes especialmente orgullosa.Tu hija, la cual te acompaña en las dos escenas del sueño, eres tu cuando tenías su edad, y el hecho de que aparezca suplantando tu niñez indica que seguramente los mensajes que este sueño te ofrece tienen su orígen cunado tu tenías la edad que ahora tienen tu pequeña. Pueden ser resquicios de historias vividas por ti y que, por no resolverlas en su momento totalmente, aparecen desde tu subconsciente por pura resonancia de edad con la niña.

jueves, 19 de noviembre de 2015

EL SUEÑO DEL "PAPA ROTO"

Una niña vive una situación de familia donde su madre es la constante víctima de su esposo, la desvaloriza, le hace saber a cada rato que puede que él es superior, la traiciona, etc...La niña escucha de boca de su madre este mandato: "se dueña de tu vida, no dependas jamás de nadie para vivir", por supuesto que ella interioriza eso y durante su vida se convierte en su modo de vivir. Para lo bueno y también para lo malo.
La niña juzga a su padre a través del dolor de su madre, se rompe su "ideal de hombre" demasiado pronto, sin permitirle desarrollar todo el proceso de enamoramiento simbólico paterno, y por consiguiente con una colección posterior de amores frustrados, ya que ninguno le llena, ninguno es suficiente para llenar el vacio que siente su alma. Entonces la niña sueña lo siguiente:
"Veo a mi madre en la cocina de casa, tiene un gran cuchillo en las manos, y corta a mi padre en pedazos".
Este sueño, tan aparentemente corto, es muy revelador de la emoción que embargaba a la niña por aquellos tiempos. En los sueños habitualmente usamos imágenes de sustitución, es decir, vemos a otras personas realizar la acción del sueño cuando en realidad somos nosotros siempre los protagonistas de los mismos. Esto sucede por varios motivos, por autocensura o por identificación excesiva con la persona que nos suplanta dentro del sueño.
 En concreto, el sueño de la niña es muy claro; ella es, con la imagen de su madre, la que corta a su padre en pedazos. No con el deseo de matarlo, porque no lo destruye, no lo deshace, sino que lo trocea como si de un puzzle se tratara, con la esperanza de que cuando se reconstruya, algo diferente aparezca en él.
 Recordando el mito de Isis y Osiris, los Hermanos cuyo amor transcendió toda norma, y que les llevó a la tragedia de ser Osiris troceado en catorce pedazos esparcidos luego por el territorio y a Isis con la misión de recuperar los trozos para recomponer a su amado hermano, la psique humana alberga el recuerdo de los mitos eternos y los utiliza para explicarse las cosas durante los sueños.

domingo, 4 de octubre de 2015

INTERPRETACIÓN DE SÍMBOLOS EN EL SUEÑO

A pesar de no estar muy de acuerdo con las interpretaciones categóricas de los símbolos en los sueños, tengo que reconocer que pueden servir para comenzar a tomar la costumbre de analizar nuestros sueños, ya que, aunque sea por curiosidad, a todos nos gusta acudir a una de las muchas listas de interpretación que hay hoy en día. 

Yo particularmente nunca las utilizo, mi experiencia junto con mi intuición me permiten hacer un análisis personal, basado en muchas mas cosas que un solo símbolo dentro de la historia onírica. Sin embargo, de todas esas listas, destaco una por su acierto y sencillez. Se trata de la que elaboró el maestro gnóstico de nuestra era Samael Aun Weor.
Samael Aun Weor.

 Espero que podais usarla durante un tiempo, hasta que integreis los conceptos y no la necesiteis mas. Es importante recordar que los símbolos arquetípicos, aunque compartidos, también están sujetos a tantas variaciones como individuos los usen. 

HEMISFERIOS CEREBRALES

Nuestro cerebro consta de dos partes bien diferenciadas llamadas hemisferio derecho y hemisferio izquierdo. Cada uno de ellos cumple diferentes funciones, el hemisferio izquierdo, por ejemplo, es el que nos ayuda a procesar de una manera lógica todos los datos, todo el conocimiento que adquirimos, el lenguaje, etc...Es el que analiza todo lo que percibimos de una forma muy pragmática, está constantemente activado en nuestro estado de vigilia y gracias a él podemos ir sorteando las dificultades o los retos que se nos presentan en la vida.
El hemisferio derecho, en coordinación con la glándula pineal, nos permite establecer comunicación con nuestro Yo Superior, estando en vigilia, despiertos, pero sobretodo cuando hacemos algún tipo de meditación o rezo. Pero es cuando dormimos que nuestro hemisferio derecho toma el mando y se ocupa de procesar todo el simbolismo de los sueños y demás funciones que tienen que ver con el aspecto más intuitivo de nosotros.
Gracias al hemisferio derecho podemos movernos por el paisaje metafórico de los sueños, al despertar e intentar interpretar el sueño damos ese cargo a nuestro hemisferio cerebral izquierdo, el que analiza, y suele pasar que nos cuesta desarrollar la acción del sueño porque nuestra razón nos está poniendo trabas a lo que, por la noche, parecía tan real.
De todas formas, ambos hemisferios se complementan y es mejor que estén emitiendo ondas de manera equilibrada, pues nuestro éxito en la vida depende del buen uso de todas y cada una de nuestras capacidades.
A medida que le prestamos un mayor interés a nuestro hemisferio derecho y potenciamos sus cualidades, mejor recordamos nuestros sueños.
 
Hans Berger
Poco después de la primera guerra mundial un psiquiatra alemán, profesor de la Universidad de Viena, llamado Hans Berger (1873-1941), demostró con un aparato amplificador al que bautizó con el nombre de electroencefalógrafo que existía un potencial eléctrico ( oscilaciones de tensión eléctrica) en el cerebro humano. Los primeros tipos de frecuencia que se descubrieron fueron las “alpha” y las “thetas”.
Electroencelógrafo
Más tarde se completó la gama del registro del electroencefalógrafo. Cada tipo de onda se traduce en un estado psico-neuro-fisiológico diferente. El tipo de sustancias neuroquímicas y hormonas vertidas al flujo sanguíneo varía según el tipo de frecuencia.

jueves, 24 de septiembre de 2015

SUEÑOS LÚCIDOS


Resúmen de un texto de Frederik van Eeden, Psiquiatra holandés (1860 - 1932), precursor en el estudio de los sueños lúcidos ).

Cuando en el transcurso de los sueños tenemos conciencia de que estamos soñando lo que hacemos es tener una experiencia de sueño lúcido. No es muy común, pero sucede y todos podemos tenerla sin que la hayamos preparado antes. Es corriente que al descubrir que estamos lúcidos dentro de nuestro sueño sintamos miedo y esa emoción interrumpe el sueño enseguida. Si conseguimos controlar ese primer impacto y seguimos en el sueño podemos experimentar una de las expeiencias vitales mas sorprendentes: dirigir conscientemente nuestro sueño.

Y en nuestro sueño casi todo está permitido. Los límites los pones tu. ¿No es fascinante?, en un sueño lúcido nuestros deseos son órdenes. Podemos crear el escenario, argumentar nuestro sueño, escoger a las personas que nos acompañarán, ¡todo!, porque si surge un elemento en el sueño que no nos gusta, simplemente lo quitamos.
Si somos conservadores de las reglas de la física, estás prevalecerán. Si por contra decidimos no serlo podemos crear nuestras propias reglas e, incluso, prescindir totalmente de ellas. ¿Para que tomarse la molestia de abrir una puerta si podemos traspasar por ella?. Así funciona. Solo imagina, desea...y hazlo.
Como todo en la vida, si lo que queremos es provocar en alguna de nuestras noches la experiencia de un sueño lúcido debemos armarnos de paciencia. Es un entrenamiento progresivo y sis se lleva a cabo con constancia, sin obsesionarse, los resultados están asegurados.
Comenzaremos por esforzarnos en recordar los sueños tenidos durante la noche. Llevar un diario de sueños es la mejor manera de comenzar el proceso. Como nuestro objetivo es alcanzar el sueño lúcido pondremos mucha atención en recordar los detalles circunstanciales del sueño, no así la trama argumento del sueño, esto lo dejaremos para el análisis. Es decir, cuando anotemos el sueño, no pasar por alto cosas tales como los colores que hemos visto, si acaso hemos sentido algún olor, describir los objetos que salían en el sueño, el escenario del mismo, etc...
Al mismo tiempo que llevamos nuestro diario de sueños haremos los llamados “tests de realidad”. Un test de realidad es una prueba que durante el sueño lúcido te confirma que realmente estás consciente dentro del sueño. Son pequeños gestos ( tics) que debemos de hacer a menudo durante el día. Por ejemplo; cuando miramos la hora en el reloj, hacerlo dos veces seguidas y decirse “ahora no estoy soñando”. O también encender y apagar un interruptor de la luz repetidas veces, o mirar una fotografía que tengamos sobre algún mueble, o contarse los dedos de una mano, etc...
Cuando soñemos al repetir estos tics sucederá que; la hora del reloj habrá canviado de la primera vez que la miramos a la segunda, o en lugar de la foto hay otro objeto, o al contarte los dedos de la mano observas que puedes alargarlos tanto como desees o en lugar de cinco tienes seis, puede que al encender el interruptor de la luz en tu sueño todo se cubra de una extraña tonalidad violeta...
Cuando esto ocurra es el momento para decirte “ ahora estoy soñando”.
Recuerda que todo es posible en tu sueño. Es conveniente ir repitiendo durante el día los test de realidad para poder incorporarlos en nuestro sueño de forma natural, habitual.
En los primeros sueños lúcidos seamos prudentes, nada de echarse a volar, ni de querer construir grandes escenarios. Las primeras veces es mejor que nos quedemos quietos, de meros espectadores de lo que nos rodea. Como siempre, si damos el control a nuestras emociones despertamos al instante.

viernes, 11 de septiembre de 2015

LAS DIMENSIONES DEL SUEÑO


El mundo de los sueños corresponde al mundo astral, donde rigen cinco dimensiones, dos más de las que tenemos en este mundo físico; alto, ancho, profundo, por eso es que en el mundo astral podemos hacer lo que en este mundo nos está vetado, como levitar o volar.
El mundo astral es un curioso estado del Ser, donde parece que cualquier deseo nuestro puede ser realizado, pero tengamos en cuenta de que así como somos o sentimos y actuamos, así será nuestro mundo astral.
Si no vibramos en baja y densa frecuencia, no encontraremos nada bajo o denso en el mundo astral, es decir, la calidad de nuestra recreación de dicho mundo tiene mucho que ver con nuestra propia esencia.
¿Somos seres compasivos, generosos, equilibrados?, pues entonces nuestros encuentros o experiencias en el mundo astral estarán en sintonía con nosotros, no hay que temer a ninguna experiencia en el astral, al contrario, todas están ahí para nuestro crecimiento interior y no hacen sino enriquecernos espiritualmente.

La mayoría de nuestros sueños son el recuerdo de las cosas que vivimos durante el día, las elaboramos de nuevo y a menudo son simples acciones que no merecen especial atención, de esta forma nuestro cerebro se autoregula y se alivia de tanta información retenida. Ese es el momento en que corregimos nuestros actos diarios y tomamos decisiones respecto a lo que debemos cambiar, puede ocurrir que al día siguiente sepamos hacer algo que el día anterior se nos resistía o encontramos a la primera aquel papel que tanto y tanto buscamos sin ningún éxito. Estas son cosas corrientes, nos suceden a todos, aunque la mayoría de las veces no somos conscientes porque no recordamos haberlo soñado. También cuando soñamos que tenemos miedo o emociones intensas son sueños caóticos, gobernados por nuestros centros más instintivos. Son sueños muy necesarios para nuestra recuperación orgánica. Yo los llamo “sueños terapéuticos”.
Un ejemplo de sueño terapéutico sería el siguiente:
Sueño que camino por una calle, es de día y hay tráfico y gente paseando. Mi paso es muy decidido, creo que se adonde voy y no quiero retrasarme por nada. Mi pulso está acelerado y creo que tengo demasiada prisa. A mi izquierda hay portales de las casas, algunos están cerrados, otros abiertos, yo paso sin prestar atención hasta que veo uno abierto y me detengo para contemplar un calendario que hay colgado en una de sus paredes blancas. En él hay una imagen de Cristo, es una imagen amable, su rostro es dulce y sus vestiduras son túnicas blancas y azules. Me siento bien mirando esa imagen. Me doy cuenta de que en una de las esquinas del local y sobre una cama, hay una niña de unos siete años de edad. Me dirijo hacia ella y me reconozco; soy yo cuando era pequeña. Siento mucha pena al contemplarla, siento deseos de abrazarla porque parece muy triste y sola, cuando quiero abrazarla me doy cuenta de que tiene las piernas vendadas, como si las tuviera heridas. Aún así el deseo de abrazarla es muy fuerte, de pronto miro hacia el calendario y siento como me llega el mensaje; “Hazlo. Abrazala”.
La tomo en mis brazos y permanecemos así, en silencio no se cuanto tiempo, es tan agradable,me hace sentir tan bien...nos hace sentir tan bien a las dos. Siento que estamos sanando en este largo abrazo curativo, de alguna forma sus heridas, mis heridas están sanando. Al cabo de un tiempo la dejo de nuevo en la cama con mucho cuidado, la tapo con la sábana, está durmiendo plácidamente porque ya no siente dolor. Salgo del local mirando la imagen de Cristo, camino despacio siendo consciente de haber tenido una bella experiencia de sanación .”
Por otra parte, y gracias a nuestros centros Superiores recibimos en los sueños mensajes que provienen de la parte mas elevada de nuestro Ser, que nos dan información sobre el estado en que nos encontramos. Cuando nos damos cuenta del profundo significado de uno de estos sueños, es señal de que algo está despertando en nosotros para sanarnos el alma o para que crezcamos. Son sueños Iniciáticos, donde la persona percibe que se le otorga un permiso o un don especial, algo espiritualmente muy valioso para el soñador y que tiene mucho que ver con su evolución. Un ejemplo de sueño de Iniciación puede ser el siguiente;
Josep sueña que se está observando las manos porque en cada palma tiene un gran agujero. Esto le sorprende pero no hasta el punto de preocuparle. Al cabo de un momento ve como cada uno de los huecos se llena de oro. Le llama la atención la solidez del oro y su gran brillo, el cual se esparcía por toda la palma, como rayos luminosos.
Hasta aquí el sueño. La tarde anterior al sueño Josep trae un recuerdo, que él creía olvidado, a su mente consciente. Recuerda que teniendo él la edad de doce años, su madre solía decirle;”Tu tienes las manos agujereadas”, recriminándole de esta forma su carácter desprendido. Josep trabaja con las manos, es sanador de terapias energéticas, asocia el oro con el dinero, la prosperidad económica, pero en mi interpretación del sueño le doy otro valor. Yo interpreto que este hombre se permite al fin acabar con un “mandato de vida” el cual acarreaba desde hacía tantos años.
Ahora comprende que sus agujeros están llenos de luz, que es el verdadero y último significado del símbolo del oro aplicado a este sueño,
la misma luz que él da y ha seguido transmitiendo gracias a sus manos durante toda su vida. Para mi este es un ejemplo claro de autoafirmación e iniciación a través del sueño.
En el mundo astral no tenemos cuerpo físico, es decir, cuando soñamos somos en realidad puntos de luz y conciencia que se desplaza con absoluta libertad, sin embargo, para entender lo que nos está pasando recreamos el mundo conocido; el de la materia. Aunque nuestro interno es mucho mas amplio, mas rico, pues no está sujeto a la interpretación que nos den solo cinco sentidos. Esto explica que durante el sueño nos sea posible, por ejemplo estirarnos los dedos de una mano como si fuesen chicle.
Las influencias superiores que nos llegan en los sueños quedan registradas en nuestra psique, pero si estamos muy apegados a nuestros sentidos físicos y no ponemos atención a nuestra vida interior no conseguiremos percibir esas influencias.
Una de las cosas que aprendemos al trabajar con nuestros sueños es que existimos no solo en relación con lo externo a nosotros; el mundo físico que nos rodea, sino que también en relación con nuestro mundo interior, un mundo amplio y sin límites físicos donde lo absurdo o incoherente de un simple sueño puede darnos una valiosa información acerca del estado de nuestros centros psíquicos; intelectual, emocional, motor, instintivo y sexual.

lunes, 7 de septiembre de 2015

TERROR NOCTURNO, QUE ES Y COMO AFRONTARLO.

Los llamados terrores nocturnos son episodios de agitación con sensación de miedo que se presentan, por lo general, durante el primer ciclo de sueño, en la fase 4, justo antes de que entremos en la fase REM de sueño paradójico. Cuando se presenta el terror nocturno estamos profundamente dormidos, pero no tanto como lo estamos en la última fase del ciclo de sueño. Son repentinos y muy intensos, pero también desaparecen pronto puesto que no hay una historia onírica detrás, es decir; no surgen de ningún sueño previo.

Pueden ser residuos de un estado de ansiedad acumulado que nuestro cerebro libera en las horas nocturnas de relajación para así, de este modo, rebajar la tensión. Por eso se presentan en las primeras horas de sueño que es cuando nuestro cerebro elabora un repaso de los acontecimientos del día y de sus emociones.
Aparentemente no existe una causa, o al menos no se conoce o no se ve, son repetitivos porque la ansiedad de la persona es también repetida por situaciones concretas que se dan en su vida.
Durante un episodio de terror nocturno, la persona se despierta sudando, con mucha agitación, llora, grita e incluso puede llegar a tener una reacción agresiva hacia los demás o hacia ella misma. Esto ocurre raras veces, pero en el caso de los niños, grandes propensos a padecer terrores nocturnos, es frecuente que la misma agitación les haga dar patadas o manotazos en el aire como si se estuvieran defendiendo de una agresión.
Los niños sufren mas este fenómeno porque todavía no han madurado las respuestas ante las situaciones que les crean angustia en su vida ordinaria, o bien por su carácter no se atreven a rebelarse ante cosas o situaciones que les son impuestas y eso va acumulándose como una emoción contenida que al final encuentra en los episodios de terror nocturno una forma de manifestarse y, de ese modo, ser liberada.
Aquí me permito un inciso para los papas que ven como su hijo o hija de pronto parece querer volver hacia atrás en el tiempo y compartir la cama parental, a menudo presentándose con terrores nocturnos repetidos. Por favor papas, antes de pensar o decirle al niño que lo que le pasa es que está tomándoles el pelo con su actitud, que no le pasa nada y que va a ser castigado por ello, indagar con mucho tacto y cariño cual es la causa por la cual vuestro hijo presenta este trastorno del sueño. Sabiendo la causa y con un buen remedio sin duda se terminarán los terrores del niño.
Los adultos que sufren episodios de terrores nocturnos suelen ser personas muy angustiadas, que llegan a despertarse hasta cinco veces en la noche por cualquier cosa, y eso les provoca un gran cansancio y baja energía vital que les agrava su estado de angustia. Se sienten impotentes para hacer frente a su problema, y a la situación de fondo que es causa de la angustia le suman el cansancio de noches con sueño interrumpido.
Para terminar con los terrores nocturnos el adulto ha de acudir a un terapeuta, si es que no conoce la fuente de su angustia, y si la conoce pues reparar, sanar, esa parte de su vida que tanto le afecta.

lunes, 31 de agosto de 2015

PESADILLAS, CAUSAS MAS COMUNES


Todo el mundo tiene pesadillas de vez en cuando. Una pesadilla es un sueño que nos provoca una emoción muy fuerte normalmente de miedo, de terror o de culpa. No tienen porque ser visiones o imágenes terroríficas las que aparezcan en el sueño, es suficiente con que la emoción que nos provoquen lo sea para nosotros. Hay pesadillas que son compartidas por el inconsciente colectivo y son por tanto comunes a toda la humanidad, pero existen otras que son exclusivamente interpretadas como tal por el sujeto que las vive.
También podemos tenerlas después de haber visto una película de miedo, o haber hablado de algún suceso macabro durante el día, pero las que mas nos afectan son las que surgen de nuestra psique mas profunda. Nuestros miedos mas escondidos.

Sin olvidar que también algunos comportamientos físicos pueden provocarnos pesadillas. Cuando cenamos copiosamente y acto seguido nos vamos a dormir durante el sueño la digestión se relentiza e incluso llega a parar y eso nos perturba la calidad del sueño.
Causas mas frecuentes de pesadillas:
Físicas;
-mala digestión
-tomar alcohol en exceso o drogas
-estar en desintoxicación ( por el efecto rebote)

Psicológicas superficiales;
-ver películas o imágenes de miedo
-hablar sobre un hecho angustioso durante la jornada.

Psicológicas profundas;
-traumas o angustias no superadas
-sentirse bajo una presión: vampiros psíquicos, chantajes emocionales.

Situaciones puntuales de estrés;
-mudanzas
-duelo por la muerte de un ser querido
-exámenes
-toma de decisiones
-tener que hablar delante de un auditorio
-haber sido víctima de una agresión
-cambios en general...

Al contrario del terror nocturno, la pesadilla si tiene una historia en el sueño, un argumento, suceden durante la fase de sueño paradójico llamada REM, donde la respuesta motora del cuerpo está paralizada, de ahí el gran esfuerzo que hace el organismo para, de alguna forma, reaccionar ante esa angustia, ya que el cerebro está emitiendo por las neuronas información de que está pasando algo terrible a todas las partes del cuerpo necesarias para su protección; se segrega la adrenalina, el pulso se acelera, se suda, se tensan los músculos, se respira muy rápidamente e incluso se llega a intentar gritar o gemir durante la pesadilla, pero no podemos hacer mas, ya que la paresia ( inmovilidad muscular) del sueño nos lo impide.
Si esa respuesta del cuerpo es muy intensa nos despertaremos al instante con todas las sensaciones físicas a flor de piel y estaremos despistados durante unos momentos tras los cuales nos recuperaremos poco a poco.
Puede suceder que se tengan etapas de continuas pesadillas, ante eso hay tres caminos a seguir;
No duermes por miedo a la pesadilla, lo cual no arregla nada y encima te cansa física y psíquicamente.
Vas al médico y terminas haciéndote dependiente de las pastillas para dormir, esto tampoco arregla nada porque el día que dejes de tomar las pastillas tendrás que enfrentar dos problemas; las causas por las cuales tenías las pesadillas y el efecto rebote de las pastillas.,
O la tercera vía; indagar esta causa y afrontarla. Suele ser el camino menos sencillo pero sin duda es el mas efectivo.
Los guiones mas comunes de pesadillas, según un estudio realizado en norteamérica por el doctor Keith Hearne son;
-ver en el sueño como otra persona, familiar o extraña, es víctima de violencia.
-ser atacado uno mismo
-intentar huir, escapar de algo o de alguien
-sentir una amenaza
-intentar llegar a un lugar a tiempo y no poder
-asfixia
-parálisis.
En estos casos se ha de interpretar el simbolismo de la pesadilla de acuerdo con la vida del soñante. Puede ser que ese monstruo que respira en la oscuridad y nos acecha tenga mucho “parecido” a ese encargado de la fábrica que nos controla.
Podemos interactuar en nuestras pesadillas con los sueños lúcidos, aunque para eso se necesita un autocontrol y dominar la técnica del ensueño.

miércoles, 26 de agosto de 2015

SUEÑOS SEMILLA



En el silencio  de mi reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una semilla, de alguna manera pequeña e insignificante pero también pletórica de posibilidades. Y veo en sus entrañas el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia vida en proceso de desarrollo. En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que será después. Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol, cayendo a tierra fértil, absorbiendo los jugos que la alimentan, expandiendo las ramas y el follaje, llenándose de flores y de frutos para poder dar lo que tienen para dar  Cada semilla sabe  cómo llegar a ser árbol. Y tantas son las semillas como son los sueños secretos. Dentro de nosotros innumerables sueños esperan el momento de germinar, echar raíces y darse a luz, morir como semillas... para convertirse en árboles. Árboles magníficos y orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez,  que oigamos nuestra voz interior; que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños semilla. Ellos,los sueños, indican el camino con símbolos y señales de toda clase, en cada hecho, en cada momento, entre las cosas y entre las personas, en los dolores y en los placeres, en los triumfos y en los fracasos. Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos, a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta. Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos o en relámpagos de lucidez cegadora. Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos... Y, un día, mientras transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de nuestros sueños se transformarán en árboles  y desplegarán sus ramas que,como alas gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y nuestro futuro. Nada hay que temer Una sabiduría interior las acompaña...Porque cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol.
 Gracias Jorge Bucay por esta bella reflexión, la podeis encontrar publicada en su libro  Cuentos para pensar.

sábado, 22 de agosto de 2015

CARACTERÍSTICAS DE LOS SUEÑOS


Al final del día lo que nos está ocurriendo en la vida y como lo vivimos es de fundamental importancia para entender los sueños. Los científicos Graeme Mitchinson y Francis Crick, premios nobel por su colaboración al descubrimiento de la estructura molecular del ADN, elaboraron la teoría de la “red nerviosa de los sueños”, según la cual, nuestro cerebro sueña basicamente para limpiarse de contenido. Es decir que soñamos para poder olvidar y deshacernos de aquella información sin sentido que ya no nos sirve para nada. De este modo impedimos que nuestro cerebro se sobrecarge y hacemos sitio a nueva información. 
 
Sin duda que mucho de eso hay en una noche de sueños, pero hay además muchas otras cosas a tener en cuenta para poder entender porque soñamos y la importancia que tienen los sueños en nuestra salud y desarrollo humano.

POSTURAS DURANTE EL SUEÑO

Las diferentes posturas que adoptamos durante nuestro dormir son muy reveladoras de la situación interna que estamos atravesando, dejando aparte condicionantes como el clima, si hace calor o frío, si estamos mas o menos cansados o desvelados, el caso es que, al fin, cuando por fin nos dormimos profundamente, nuestro cuerpo elige la postura que necesita.
Dormir boca abajo largo rato nos puede ocasionar que la acidez del estómago nos llegue hasta la boca, pues al presionar el órgano una pequeña parte de sus jugos puede desplazarse hasta allí produciendo la sensación de amargor al despertarnos. Dormir boca arriba puede ocasionarte algún problema respiratorio, bloqueos por acumulo de mucosidad o dificultad para llenar los pulmones.

viernes, 21 de agosto de 2015

¿POR QUÉ DORMIMOS?

Por increíble que parezca, si bien se sabe bastante sobre lo que ocurre biológica y neurológicamente mientras dormimos, la verdadera naturaleza de esta interrogante es aún un misterio; no se sabe con exactitud por que dormimos y soñamos. Necesitamos dormir para digerir y procesar las actividades realizadas durante el día; durante la noche descansamos nuestra mente y reparamos el cuerpo, a través de este descanso prolongado.
En experimentos controlados, se ha visto que si se impide a un grupo de personas dormir, los síntomas que se presentan van desde una disminución en los niveles de alerta, hasta una total confusión mental si la privación de sueño se sostiene en el tiempo. En Neurología se dice que el cerebro nunca duerme, y aunque la ciencia no nos explica donde va la mente cuando se duerme, lo que si nos asegura es que soñar tiene una gran importancia para el desarrollo de la especie humana.
Todo aquello que aprendemos durante el día, lo procesamos durante el sueño pudiendo resolver problemas cotidianos. Por eso la ciencia aconseja dormir lo suficiente, porque es fuente de salud y de creatividad. Los humanos nos llevamos literalmente nuestros problemas a la cama y, según unas investigaciones científicas, se ha comprobado que durante las cuatro primeras horas nos dedicamos a la resolución de dichos problemas.
La clásica frase de; “Este asunto lo consultaré con mi almohada”, es literalmente cierta.
Thomas Alva Edyson

El famoso inventor Edison utilizaba el sueño para la consecución de sus inventos, a cualquier hora del día se acostaba y por el sueño veía la resolución de sus asuntos.
Lo que sucede es que nuestro cerebro durante el sueño codifica los datos del problema, remueve el archivo de la memoria y todos los conocimientos que permanecían en el fondo de nuestra mente y que nos puedan ser útiles para resolver el problema.
Una conciencia limpia, sin angustias, nos permite disfrutar de un buen sueño. Cuando alguien dice; “Yo duermo muy bien porque tengo la conciencia tranquila”, está reconociendo que no acumula tensión en su día a día. Muchas veces esto no es posible. Todos almacenamos rencores, traumas y amarguras, como el niño que rompe un objeto valioso sin conocer el excesivo coste del mismo y por ello le pegan una paliza. El niño no podrá asimilar este hecho y guardará ese rencor y el daño en su interior, en lo mas profundo de su ser, y cada vez que la vida le trate injustamente acumulará mas y mas resentimiento hacia los que son mas poderosos que él.
Un modo muy útil de descargar nuestra conciencia de estos contenidos dolorosos es soñando, ya que al remover el archivo de la memoria de la mente surgen a flote antiguas heridas del alma, sentimientos, traumas que quedan plasmados en el sueño, por analogía con sucesos mas recientes.
No siempre lo soñado a de reflejar sucesos traumáticos, también ocurre con situaciones felices.