Fundamentalmente, agradezco a los cientos de pacientes que me ayudaron, primero a preguntarme acerca de estas cosas, y luego, a dejarse preguntar para poder comenzar un camino de comprensión de estas dolorosas experiencias de sus vidas. Con muchos de ellos hemos leído este material, que deseo compartir con otros, teniendo claro que sus angustias fueron mi punto de partida.
Tampoco puedo olvidar a mis colegas, compañeros de trabajo y otros interlocutores científicos con quienes hemos debatido e intercambiado apasionadamente respecto de esta temática, ni a mis seres queridos (mis hijos, mi marido, mis padres) quienes, con mucha paciencia, me acompañan en este camino de estudiar e investigar.
" ..... nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio...." SINCERAMENTE TUYO. Joan Manuel Serrat.
Los orígenes
Veintitrés años de profesión, con actividad clínica y trece como perito judicial han despertado mi interés por este tema.
Veintitrés años de profesión, con actividad clínica y trece como perito judicial han despertado mi interés por este tema.
En un extremo, encuentro las/os adultos que sufren secuelas de AS, en el otro, las niñas y niños abusados, todos trasmitiendo "en carne viva" sus dolorosas vivencias.
En este momento de mi praxis estoy convencida que, la posibilidad de identificar los trastornos secuelares del ASI requieren de experiencia y entrenamiento específicos, tanto que los adultos víctimas de estas experiencias, excepcionalmente las traen como motivo de consulta y la información aparece espontáneamente sólo después de años de tratamiento.
Es por ello que considero que este aporte puede resultar útil a los colegas jóvenes, o a quienes inician la práctica de psicoterapia.
Guardo registros de muchos pacientes que en estos años pasaron por mi consultorio, que conocí en situaciones de interconsulta o en la internación concluyendo que SIEMPRE las secuelas de este tipo de experiencias son muy graves, afectan diversas áreas de la vida cotidiana e implican diferentes discapacidades.
