sábado, 4 de marzo de 2017

LA LEY UNIVERSAL DE LA REENCARNACION por el Dr Tan Kheng Khoo

 Este libro nos muestra en un lenguaje y formato simples, un resúmen magistral acerca de la creencia sobre la existencia de la reencarnación humana. Muchas gracias a www.acharia.org por su excelente labor difusora del conocimiento universal. Como la noche sigue al día, así la ley de la reencarnación debe seguir la ley del karma. Uno no puede ejecutar/actuar karma y esperar que termine en una vida. Así que debe haber muchas vidas para resolver el karma de uno. Una vez que el karma se inicia, debe (1) continuar hasta que se gaste. En este proceso, el karma debe tener su repercusión en la forma de (2) consecuencia y (3) compensación. Así que aquí tenemos 3 leyes. La Ley de la Continuación: Algunas de nuestras tendencias, características, hábitos, talento y habilidades se pueden llevar a la próxima vida, pero no todos. Nuestros méritos y puntos buenos pueden pasar a la otra vida. Por ejemplo, nuestra habilidad para meditar y nuestra naturaleza gentil y de amor compasivo puede llevarse a vidas futuras. Sin embargo las habilidades intelectuales como ser experto en computadora, puede que no. Es más probable que pasen nuestras memorias emocionales que las intelectuales. La Ley de las Consecuencias: Teniendo libre albedrío o teniendo voluntad propia, podemos hacer tantos errores o equivocaciones como también buenas acciones. Por lo tanto, recibimos secuelas negativas y positivas para hacernos responsables, y así aprendemos de esas respuestas [negativas y positivas]. La lección aquí es no hacer el mismo error o no repetir el error. También podemos aprender que dañando a los demás nos castigamos a nosotros mismos. En esta forma, aprendemos vida tras vida para ascender en el camino espiritual. La Ley de Compensación: A medida que progresamos en nuestro camino espiritual, tenemos que experimentar innumerables facetas de la vida. Por ejemplo, debemos experimentar diferentes razas y elegir religiones diferentes para completar nuestra educación. Entonces, para conocer los extremos, debemos cambiar de sexo en encarnaciones diferentes, y esta práctica también incluye la homosexualidad. En algunas vidas tenemos que ser físicamente fuertes y en otras débiles. En algunas, intelectualmente activos y en otras mentalmente sumisos.

viernes, 14 de octubre de 2016

CAMPO UNIFICADO DE ENERGÍAS

Sabemos que lo que sucede en nuestro Universo no es producto del azar, conocemos que existe un orden en el sistema el cual organiza con las llamadas Leyes Universales todos los hechos energéticos que operan en él.

Según enseñanzas de Hermes Trimegistros, llamado a su vez Enoc o Toth, hay siete leyes principales en nuestro Universo;
Ley del mentalismo : “Todo es mente, el Universo es una creación mental”. Toda manifestación física o psíquica es producto de la mente del Creador, la mente del Creador está formada por la unión de todas las mentes humanas. Nuestro fluido mental crea nuestro mundo.
Ley de la correspondencia : “Como es arriba, es abajo. Como es abajo, es arriba”. Los diferentes planos de existencia son concordantes; las formas pequeñas son reflejo de las grandes. (macrocosmos = microcosmos, sistema solar = átomo).
La vida se manifiesta en tres planos principales: físico, mental y espiritual. En realidad estos son uno solo “separados” por su grado de vibración electromagnética, de tal forma que a mayor vibración tanto mas elevado es el plano en cuestión. Nos movemos por estos planos de manifestación durante nuestra existencia. (denso, sutil).
Ley de vibración : “Nada permanece inmóvil, todo se mueve”. Toda materia y toda energía son diferentes modos de movimiento vibratorio. Ejemplo: un molinillo con las aspas de colores, al girar mas y mas los colores se unifican formando el blanco).
Ley de la polaridad : “Todo es dual. Todo tiene su opuesto. Lo semejante y lo antagónico se tocan en sus extremos” ( ejemplo: la luz y la oscuridad, el odio y el amor ).
Ley del ritmo : “Todo fluye y refluye”. El movimiento Universal se conoce también como la ley del péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha es la misma que su movimiento hacia la izquierda. Es la ley de la compensación. ( ejemplo: las mareas).
Ley de causa y efecto : “Toda causa tiene su efecto y todo efecto tiene su causa”. En filosofía se conoce como “principio de causalidad”, y en ciencia como la “ley de acción y reacción”. No debemos entenderlo como un proceso circular, del cual no tendríamos modo de evolucionar en la ley, sino como un modo circular ascendente, es decir; una espiral.
Ley de la generación : “La generación existe por doquier, todo tiene su principio femenino y su principio masculino, y se manifiesta en todos los planos”. El principio de generación está presente en el plano físico humano, donde lo masculino es el elemento pasivo que imprime la energía y lo femenino es el principio activo que lleva a cabo la gestación.

En nuestras células humanas almacenamos nuestro archivo genético, nuestra herencia adquirida a través de los tiempos, común a toda la especie humana, la cual ha obedecido a estas leyes universales para conseguir evolucionar mas o menos armoniosamente.
No siempre nos hemos organizado con una buena estrategia y esto ha producido desarmonías con nuestro karma.
Karma entendido como acción humana, con el fin de que toda alma concluya sus experiencias mediante nuestras personalidades a lo largo de nuestras existencias y el empleo de nuestras energías. La naturaleza del karma siempre opera a favor de la lógica humana buscando el común beneficio, aunque actuando de modo personal. Intentar influir o apoderarse del karma de otro, desestabiliza las energías.
El equilibrio del karma humano se ha visto muchas veces entorpecido por las decisiones erróneas y ambiciosas de grupos y organizaciones humanos que se han apoderado de los destinos de muchos, generando de este modo una cadena de ignorancia transmitida de generación en generación.
Cada ser humano debe de reconocer su propio poder psíquico-energético, el cual, a un nivel físico, lo podemos situar en nuestro cerebro. Es la mente humana la estructura energética poderosa para relacionarnos con el mundo. Cada mente se une de forma energética con las demás, creando una gran conexión donde se almacenan las memorias de todas las acciones ( de todos los karmas humanos). Nuestras mentes quedan por tanto comunicadas. (Campo unificado de conciencia)
Memorias: almacén de transacciones psíquicas.
Las conductas sociales inciden en las memorias personales y viceversa.
Actuamos a lo largo de nuestra vida según lo que vamos memorizando.
Las “lagunas” de memorias y recuerdos no son aceptadas por nuestro cerebro, nuestro subconsciente busca rellenar estos huecos, ya sea con contenidos reales o falsos, aunque parezcan creíbles. Cuando olvidamos por patología, desordenamos nuestro sistema energético.

Energeticamente hablando estamos siempre relacionándonos con nuestro entorno, ya sea a un nivel físico como también psíquico. Nuestra energía expresada psiquicamente tiene un potencial de creación ilimitado, pudiendo albergar la gestación y realización de mundos imaginarios con leyes distintas a las que ya conocemos, eso implica que se abandone la trama psíquica del campo unificado, pero como esto no es aceptado, queremos volver a sentirnos unidos al sistema energético unificado, y en estas acciones vamos creando nuestro karma.
Cuando soñamos estamos creando nuestras propias leyes, que pueden llegar a ser muy diferentes de las leyes que rigen nuestro mundo físico ( 3D), donde la lógica de los razonamientos científicos explican todos los sucesos, que conforman nuestra realidad.
También el campo unificado energético opera con leyes no explicadas por la ciencia, que parecen generarse en otras dimensiones, aunque interactúan con la nuestra.
Como no las conocemos, intentamos dar una explicación partiendo de las leyes conocidas, pero esto no es válido, y tiende a confundir nuestra percepción.
Cuando el SER está armonizado participa del flujo Universal, ya sea de forma personal o colectiva, usando unas leyes u otras, sin conflictos y con gran poder personal.
Miguel Angel Torres Aponte. Bachillerato en artes plásticas. Puerto Rico.

sábado, 1 de octubre de 2016

HIPNOSIS Y CONCENTRACIÓN

Alvaro Martí Paijá, master Hypnotist, un gran profesional de esta técnica terapéutica tan importante, tan popular pero al mismo tiempo tan mal interpretada, nos ofrece esta magnífica sesión como muestra de su labor. No os la perdais.

jueves, 29 de septiembre de 2016

CUERPOS DE ENERGIA EN EL HOMBRE

Usamos la palabra “cuerpo” no tanto por su sentido físico y de carne en el hombre, sino por otro sentido mucho mas amplio y diverso, usamos la palabra cuerpo como vestidura envolvente energética del ser humano, no visible a sus ojos físicos, que interactúa con su parte material, el sistema energético humano forma una trama perfectamente entremezclada de soportes. El último representante de ellos, el cuerpo físico, el que encarnamos, es pues una pequeña parte nuestra, de la totalidad de nuestro ser de energías.
Hablaremos aquí de los tres primeros cuerpos mas cercanos al mundo físico, que son;
El cuerpo físico
El cuerpo etérico o vital
El cuerpo astral o emocional.

El cuerpo físico es nuestra encarnación, orgánico y biológico, que funciona como un conjunto de sistemas perfectamente conectados para permitir el proceso de la vida. Es pues funcional y caduco, se deteriora con el paso del tiempo y finalmente lo abandonamos en el momento del morir porque sencillamente ya no nos es útil. La carne no puede tener autoconciencia, decimos entonces que la conciencia del hombre no nace dentro de los procesos químicos del cuerpo orgánico, entonces el asiento de la conciencia del hombre lo vamos a buscar en otro punto. Muchas veces comparamos el cerebro humano con un computador, pero eso es erróneo, el cerebro no puede ser comparado con un computador porque ningún computador produce su propio programa. Es alguien exterior a la máquina que ha de programar el sistema. De igual forma, cuando nos identificamos excesivamente con nuestra carne estamos errando, porque nos olvidamos que hay una conciencia exterior al cuerpo que es nuestro programador. ¿Significa esto que la carne no puede ser espiritual?, pues según las diferentes culturas y creencias hay diferentes respuestas. Nuestra cultura es cristiana y el Cristo dijo; “el cuerpo es el templo del dios vivo”, pero esta cuestión es un asunto filosófico mas que energético. En cuanto a las energías propias, diremos que la materia tiene una baja vibración, una densidad elevada, lo que la aleja de los mundos elevados de la conciencia divina del hombre, pero no por ello es menos importante en su desarrollo.

El cuerpo etérico o vital envuelve al cuerpo físico por completo y hace la función de malla de fuerza vital, sosteniéndolo, reparándolo y almacenando energía como soporte para el cuerpo físico, en caso de enfermedad o alteración de éste, el cuerpo etérico aporta su condición de “doble energético” para reparar el daño. Las sensaciones físicas se asientan en él, y todas las dolencias físicas, las cicatrices, las roturas de huesos, los nudos de energías, ...toda la memoria física del cuerpo queda registrada en el doble etérico. Al morir el hombre, este doble energético se desprende del cuerpo físico, si la muerte es pacífica, se va apartando desde los pies hasta finalmente abandonar la cabeza de la persona, y se queda al lado a modo de energía residual, la cual, poco a poco, se desconecta de todos los estímulos concienciales del SER y finalmente se deshace. Por lo cual vemos que en cada encarnación nuestra estrenamos, además del cuerpo físico, un nuevo cuerpo etérico. Este cuerpo vital se alimenta de las energías naturales, la luz solar se absorbe principalmente por el plexo solar, y la energía telúrica se absorbe por el chakra raíz, las plantas de los pies.

El cuerpo astral o emocional se sobrepone a los dos anteriores cuerpos, conteniéndolos, y en él situamos nuestras emociones, nuestros pensamientos y las cualidades que vamos incorporando en nuestra vida. Los clarividentes pueden ver este cuerpo y nos dicen que su aspecto está en consonancia con el estado de conciencia de la persona. Cuanto mejor se tenga la conciencia, mejor se tendrá el cuerpo astral, mas definido, menos caótico, sus colores serán mas tenues. Su carga de fuerza es magnética y por ello tiene un gran “peso” en el sistema de cuerpos de energías.